miércoles, 16 de mayo de 2012

Sin visto bueno para la casa pero con multa


Suceso Narrado por el comunicador
comunitario Osvaldo Rodríguez Acosta

Presciliano Fonseca Acosta, CI. 61010401687, vecino de Carretera El Caguazo, Finca La Ofelia, Bejucal, provincia de Mayabeque, relata lo siguiente:

“Llevo cinco años viviendo con mi esposa en una vivienda construida por nosotros, la misma está hecha con materiales reciclados. Estoy cansado de ir a la Dirección Municipal de la Vivienda pidiendo ayuda y siempre me la han negado, pese a las reiteradas negativas del gobierno en ayudarme, me ha impuesto dos multas por no tener habitabilidad la vivienda. La primera el 13 de enero de 2009 y la segunda el 24 de abril de 2012; ambas fueron de 500 pesos. Mi vivienda no tiene servicio eléctrico, ni instalación hidráulica, ni instalación sanitaria. De nada me han valido tantos años de trabajo donee ha obtenido diplomas de reconocimiento por mi consagración en el trabajo y los diplomas por las donaciones de sangre voluntariamente de lo que ahora me arrepiento.








Mi esposa Santa Domínguez Martínez, CI. 51070108615 trabajó 30 años en el taller del Surgidero de Batabanó, donde alcanzó la categoría de Vanguardia Nacional, además fue dirigente sindical de su centro laboral y militante del Partido Comunista durante nueve años, del que pidió su separación porque cuando necesitó que la ayudaran a resolver una silla de ruedas para su hermano al que le amputaron una pierna el secretario del núcleo del Partido Comunista,  Roberto le negó la ayuda. Ella se siente arrepentida de su contribución al régimen. Ahora me pregunto yo cómo voy a pagar una multa de 500 pesos si no tengo ni para comprar los alimentos del mes”.

Mayabeque, 12 de mayo de 2012.


Via Marta Beatriz Roque


 


 

 

1 comentarios:

  1. En España nos pasa lo mismo. Sin ir más lejos, en unas urbanizaciones cercanas a Jaén, el Ayuntamiento cobra impuestos, canaliza, da luz y servicios a cientos de casas construidas sobre el cauce de un río que, cada vez que se desborda, hace estragos. Las ansias de recaudación de las administraciones no dejará nunca de sorprendernos.

    Un saludazo.

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