domingo, 6 de mayo de 2012

#Venezuela #Ecuador #Habana El comunismo del siglo XXI

ya habréis observado, como si de una moda se tratase, hoy en día lo más "pro" y moderno es ser comunista. El Sistema ha hecho un gran y buen trabajo a la hora de presentar a la ideología asesina por excelencia como un símbolo de libertad, fraternidad y tolerancia. Los 100 millones de muertos que ha dejado esta "santa" ideología, ahora se encontraran revolviéndose en sus fosas comunes. Los medios de desinformación y los politicuchos han conseguido hacer que la masa ponga sus ojos en el fascismo, consiguiendo así que se fijen en los errores de este y no en la historia negra del comunismo. Como si de un pc se tratase, han formateado la historia y moldeado a su gusto, haciendo de personajes como el sádico Stalin, el genocida Mao o el sanguinario Che, hermanitas de la caridad, símbolos a glorificar, hasta tal punto, que no es muy difícil encontrar camisetitas y demás merchandising con sus efigies.


Ahora bien, ¿como de rojas son las nuevas generaciones? ¿que saben sobre la ideología que defienden a capa y espada? Como si de una mazorca de maíz se tratase, vamos a desgranar y clasificar, uno por uno, todos los tipos de comunistas de hoy en día.
 


Vayamos a ello:

Por sentimiento: Estos son muy abundantes, cual abejas en un panal. Suelen ser de mediana edad. Estos, como la inmensa mayoría, no saben prácticamente ni el significado de la palabra comunismo y creen que Marx era un vendedor de pipas del barrio, Stalin el lechero y Carrillo algo que se encuentra en la boca. Son rojos por sentimiento e ignorancia. Se sienten tan rojos porque, o su abuelo era comunista empedernido y lucho por la república, o porque el primo hermano del abuelo por parte de madre bla bla lo fusilaron los nacionales o murió en combate luchando por la república, o por el contrario, su papi el acomodado vota a partiduchos de izquierda y habla de política en la mesa. Estos son bastante agresivos verbalmente (claro esta). Cuando los acorralas con buenos argumentos, ellos siempre te desviaran el tema, repetirán lo mismo sin escucharte aunque acabes de destrozar su teoría o, simplemente, dirán "¡¡Y los fachas hicieron...!!". Vaya incongruencia, se comparan con lo que tanto odian.


Por moda: Estos, la verdad, son muy graciosos. Tienen menos ética que los anteriores (aún menos si cabe). Lo que les falta de ética, lo tienen de estética. A estos los podemos encontrar en cualquier plaza del pueblo litrona en mano, en cualquier bareto punk y en las universidades, parasitando. Normalmente, suelen ser individuos que jamás en la vida han trabajado, pero a pesar de ello, presumen ser de clase obrera, aunque luego llegan a casa y tienen esperando su consola último modelo, su pantalla de plasma para ver la tele y su pc con pantalla de TFT. Estos, al igual que los anteriores, piensan que el libro de "El capital" y "El manifiesto comunista" son nuevas ediciones de kiosko. Entre estos, es difícil encontrar uno ético, uno que sepa por lo que realmente lucha y defiende. Los demás solo saben ataviarse con su camiseta del Che, su palestina e ir luciendo cresta a cualquier manifestación en la que haya que vociferar por más derechos y en contra de cualquier cosa que huela a "fascismo". Se les suele llenar la boca hablando de libertad, tolerancia e igualdad, olvidando que su amada ideología es amante de los fusilamientos masivos, purgas y campos de reeducación. Vamos, la tolerancia pura y dura. También suelen mezclar el comunismo con el anarquismo, olvidando que ambas ideologías son extremos opuestos. No olvidemos al Sr. Stalin, tenía tanta devoción por los anarquistas que los mandaba fusilar a miles. Dialogar con estos es más fácil, ya que a la primera de cambios se quedan sin argumentos y cambian de tema. Eso si, si van en manada, intentan ponerse en plan agresivo, aunque eso se soluciona levantando un poco la voz.


Por rebeldía: Estos suelen estar incluidos en el tipo anterior. Parece ser que estos necesitaban creer en algo y se aferraron a la primera ideología que les pareció más rebelde. Al igual que los anteriores, jamás han leído algo sobre su amada ideología y mucho menos saben que significa. Su pensamiento viene a ser: ¡Que más da! ¡Mientras de guerra, sea rebelde y me sienta importante! ¡Comunismo, comunismo!


Los multi-cultis: Los hippies del nuevo siglo. Multiculturales o vulgarmente llamados "perros flauta". Estos se dejan la piel defendiendo y pidiendo más y más derechos para los inmigrantes, discriminando a sus propios compatriotas. Luego, estos no les agradecen nada, pero da igual, ellos siguen al pie del cañón, ya que parece ser, se creen descendientes de Jesucristo o algo por el estilo. También militan en ONG's y asociaciones en la defensa de cualquier cosa y, como no, son rojos. O al menos eso creen. Creo que han confundido su sentimiento de "todas las razas son igual" con la teoría de Marx de "todas la razas son igual... de explotables". Defienden a capa y espada a cualquier minoría. Ayyy... si ellos supieran lo que hacia el comunismo con las minorías...


Los éticos: Estos escasean tanto como las moscas en invierno. Normalmente entrados en años y miembros de algún colectivo o partido político, del cual puedan sacar tajada. Han tenido tiempo de leer suficiente sobre su ideal y saben como explotarlo y convencer al individuo de a pie que no tenga formación politica. Saben esconder los crímenes realizados por su amada ideología alegando que todo es una manipulación fascista, o diciendo que son daños colaterales de la revolución o, simplemente, yéndose por las ramas y desviando la atención al "fascismo". Individuos totalmente viperinos, los cuales solo saben que levantar la voz y atacar, llegando a caer en el insulto con mucha facilidad. A la mínima que los dejas sin argumentos, te dicen "¡¡Fascista!!". Aunque seas apolítico, te acusaran de ser fascista solo por no pensar como ellos. Esto es algo que han heredado de los antiguos regímenes comunistas, en la que tan solo había que acusar de fascista a cualquier individuo molesto para que lo quitasen del medio y dejase de molestar. Suelen ser acomodados o de poder adquisitivo alto, aunque difunden el comunismo. Es muy fácil ser comunista con el bolsillo lleno.


En resumen: Todas las clases antes citadas son aparentemente diferentes pero todas están cortadas por el mismo patrón: la ignorancia, la hipocresía y, en algunos casos, el interés. Todos ellos amparados y financiados por el $i$tema que tanto odian y critican. Dicen que son silenciados y sufren represión, pero ellos nunca serán encarcelados por exponer su ideal abiertamente o multados por mostrar el puño en alto. Sus libros se pueden comprar en cualquier librería y los crímenes realizados en el pasado se pueden negar sin peligro de ser sancionado o encarcelado. Así de incomprensible es, luchan contra quien los financia.


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