lunes, 16 de julio de 2012

¿Qué hacía Raúl Castro en el mausoleo de Lenín?

Una visita sugerente de Raúl Castro al mausoleo de Lenin en el Kremlin

Por Julio Algañaraz

El cuerpo del líder soviético está embalsamado. Y se especula con que el presidente cubano indagó detalles para emular ese método.

ROMA. CORRESPONSAL - 14/07/12
En su gira de tres días a Moscú, el presidente cubano Raúl Castro visitó la tumba de Lenin, impecablemente embalsamado desde hace 80 años , en el mausoleo del Kremlin que visitan todos los años millones de personas. Pero el periplo no terminó en el homenaje al fundador del comunismo soviético. Raúl bajó después a los subterráneos del mausoleo donde está situado el laboratorio que se ocupa del estado del cuerpo y fue enterado de muchos detalles. El objetivo, al parecer, es aplicar el mismo tratamiento a su hermano mayor, Fidel Castro, cuando muera.
El caso fue revelado ayer por Daniele Mastrogiacomo, enviado a Moscú del diario romano La Repubblica , quien contó también que de la curiosidad de Raúl Castro por el laboratorio y los secretos del embalsamamiento del cuerpo de Lenin se dialogó en muchos blogs rusos. El gobierno de Putin al parecer hizo módicas desmentidas sin dar al tema mucha importancia. Pero Mastrogiacomo suministra una información corposa.
El régimen castrista piensa, se estima, construir un gran mausoleo en la plaza de la Revolución, dominada por un gigantesco retrato del Che Guevara, en cuyo centro sería ubicado el catafalco con los restos de Fidel. Estos altares laicos necrófilos existen ya en varios países comunistas: Mao Tsé Tung en la plaza Tienanmen de Beijing; Ho Chi Minh en Hanoi, Vietnam; el “Gran Líder”, Kilm il Sung, en Pyongyang, capital de Norcorea.
Un nuevo mausoleo no sería una gran novedad, pero sí el primero en el hemisferio occidental.
Lenin murió el 21 de enero de 1924 y desde entonces millones de personas han visitado el mausoleo del padre de la revolución bolchevique. Castro, cuenta el enviado de La Repubblica , estuvo largamente en el lugar. Primero rindió el debido homenaje y después bajó a los subterráneos donde está el laboratorio. Esgrimía una rarísima autorización que le habían suministrado las autoridades rusas.
Casi nadie llega hasta allí para ver al menos algo del proceso de embalsamamiento impecable y todavía misterioso del cuerpo. Una vez por semana, los restos son inspeccionados para descubrir “huellas de mufa u otros fenómenos degenerativos que puedan quitarle su extraordinario aspecto ‘viviente’”, escribe Mastrogiacomo.
“Todos los meses se cambia la vestimenta del cuerpo, que cada año y medio es sumergido durante treinta días en un baño a base de glicerolo y acetato de potasio”. Las técnicas están a cargo del patólogo ucraniano Vladimir Vorobiov, junto con el médico Boris Zbask. No se sabe cuánto de esta “terapia milagrosa” fue revelada al cubano durante la visita. Pero es seguro que los rusos, cuando llegue el momento fatal, contribuirán a ayudar a los cubanos “a hacer sobrevivir un mito y la revolución que lo encarna”, concluye La Repubblica .

Publicado por Clarín

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