viernes, 26 de julio de 2013

Fidel Castro 1959 "No Soy Comunista"

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CLARK GALLOWAY: Pues, ¿cuáles son los cambios que desea usted hacer en Cuba en breve?

FIDEL CASTRO: Bueno, fundamentalmente el problema de Cuba más que un problema de cambio es un problema de creación en el país. Nosotros estamos aquí como atascados, desde hace muchas décadas.
Nuestro problema más grave [es] que crece la población constantemente y en cambio las fuentes de trabajo no crecen. Y en la misma medida en que la industria se tecnifica y necesita cada vez menos empleo de personal, la población nuestra crece y nos encontramos en un círculo vicioso que no tiene solución. Hombres que no tienen trabajo y que, por lo tanto, no pueden consumir. Y una industria que no se puede desarrollar si no tiene consumidores.
Nosotros no podemos competir con la industria europea en maquinarias, en productos manufacturados, ni con la industria de Estados Unidos. Nuestra industria tiene que ser una industria de consumo. Principalmente de consumo nacional. Y no es posible que se desarrolle una industria si no hay quien compre.
Y sin embargo cómo darle empleo a la gente si no es industrializando el país. Nuestro gran problema es el problema de los cientos de miles de hombres que están sin trabajo.
CLARK GALLOWAY: ¿Qué clase de industrias? ¿En qué clases piensa usted, por ejemplo?
FIDEL CASTRO: Principalmente, industrias alimenticias, industrias de tejidos, y también industrias de productos manufacturados para consumo del país. La industria nuestra no puede aspirar a competir, fundamentalmente, con la industria extranjera. Luego, tiene que desarrollarse a base del consumo nacional. Producir la mayor cantidad de artículos y de mercancías posible para consumir en el país.
CLARK GALLOWAY: Pues, ¿cuánto tiempo cree usted que va a necesitar para desarrollar ese programa?
FIDEL CASTRO: Antes que nada debo decirle que nuestro primer paso tiene que ser crear consumidores. Nosotros tenemos que crear consumidores. Ahora, lograr que una parte considerable del pueblo sea consumidor. Porque sobre esa base únicamente se puede desarrollar la industria del país. Y entonces…
CLARK GALLOWAY: Para eso tienen que tener plata…
FIDEL CASTRO: …bueno sí, pero no. Primero necesitamos consumidores. Porque nosotros aunque tengamos capital para establecer las industrias, si no tenemos quién compre no puede desarrollarse esa industria. Sería antieconómico. El primer problema no es siquiera tener di… tener capital. El primer problema es tener consumidores para la industria. Y, después, capital para establecer esas industrias. Pero lo esencial, lo básico, es tener una población consumidora de artículos industriales. Y entonces esa población consumidora la obtendremos nosotros a través de las reforma agraria.
CLARK GALLOWAY: ¿Cuánto costará tal programa?
FIDEL CASTRO: Bueno, depende, porque hay que distinguir entre el programa de obras públicas que debe realizarse en el país para satisfacer muchas necesidades que están pendientes y el programa de industrialización.
Cualquier pueblo de Cuba, de los 200 ó 300 pueblos de más o menos importancia, todos tienen una serie de necesidades fabulosas que nunca han sido satisfechas.
Usted va a los pueblos y le piden un centro escolar, le piden hospitales, le piden alcantarillado, le piden pavimentación de las calles, le piden acueductos, le piden escuelas, le piden sanidad, le piden camiones para limpiar las calles, le piden parques, le piden mercados –edificios donde vender la mercancía–, y obras de todas clases. Por ejemplo, le piden plantas para purificar el agua.
Es tan grande… yo estoy haciendo un censo de todas las necesidades. Yo le he pedido a todas las clases vivas del pueblo que me informen qué cosas necesitan. Y en qué orden les interesa que el gobierno se las vaya consiguiendo. Yo calculo que para satisfacer todas las necesidades de los pueblos de Cuba se necesita en obras públicas invertir por lo menos dos mil millones de pesos. Para satisfacer todas las necesidades en todos los pueblos. De caminos, de carreteras…
CLARK GALLOWAY: ¿De dónde vendrá la plata?
FIDEL CASTRO: Bueno, esa plata viene de aquí adentro. Del aumento de las contribuciones… de los ingresos del Estado en la misma medida que se eleve el estándar de vida del país. Yo pienso que dentro de tres años habremos duplicado los presupuestos.
CLARK GALLOWAY: Ah, ¿sí?
FIDEL CASTRO: Actualmente ya se ha producido en dos meses un superávit de 40 millones. No, de 25 millones de pesos en aumento de la recaudación. Entonces, el capital para la industria –parte capital nacional y parte capital de fuera, extranjero. Ahora, nosotros no queremos que ese capital venga a base de… Queremos que fundamentalmente nos presten capital para nosotros invertirlo a través de organismos de crédito del país. Porque si el capital viene de fuera y se invierte nosotros tenemos que pagar los intereses, que es el precio del capital: los intereses. Tenemos que amortizar el capital. Y después que lo hemos amortizado no nos quedamos con nada. ¿Usted se da cuenta?
CLARK GALLOWAY: Sí, como no.
FIDEL CASTRO: Nosotros queremos que nos presten el capital. Entonces nosotros devolvemos el capital más los intereses. Pero cuando hemos amortizado el capital prestado, nos queda el resto para nosotros aquí.. El capital lo amortizamos para nosotros. No para otros. ¿Usted entiende?
CLARK GALLOWAY: Ustedes no quieren…
FIDEL CASTRO: Porque nosotros pagamos el capital, lo devolvemos, y entonces nos queda el capital aquí. ¿Usted entiende? Porque de lo contrario tenemos que amortizarlo una vez, dos veces, diez veces. Toda la vida tenemos que estar amortizando. Es igual que si a usted le prestaran 100 pesos y toda la vida usted estuviera pagando los 100 pesos. ¿Usted entiende? [Risas] Con intereses.
CLARK GALLOWAY: ¿De dónde vendría ese capital?
FIDEL CASTRO: Puede venir de Estados Unidos, puede venir de Inglaterra. Puede venir de Francia. Puede venir de Alemania.
CLARK GALLOWAY: De bancos del gobierno de esos países o de bancos comerciales…
FIDEL CASTRO: Parece que hay abundancia de capitales en el mundo en este momento porque a nosotros han llegado muchos ofrecimientos de préstamos e inversiones. Muchos ofrecimientos de otras partes. Sobre todo porque ven que el gobierno es honrado. Al ver que el gobierno es honrado sienten una gran confianza. Además porque nosotros las deudas anteriores de la dictadura, las deudas pendientes, hemos decidido saldarlas. O sea, no las hemos rechazado.
CLARK GALLOWAY: ¿De cuáles países recibe dinero?
FIDEL CASTRO: Estados Uni… Yo le quiero explicar que muchos. El gobierno, la dictadura de Batista, contrajo deuda por 1200 millones de pesos. Nosotros pudimos haberla rechazado, porque el gobierno no era legítimo. Pero nosotros comprendimos que eso era trastornar mucho la economía del país. Entonces, que era preferible, que era preferible asumir la responsabilidad de esas deudas. Lo cual crearía una confianza grande a los que estuvieran dispuestos a invertir dinero. Porque si nosotros no hemos anulado esas deudas ya todo el mundo está seguro que puede invertir aquí, puede prestarnos, que nadie anulará las deudas por ninguna circunstancia aunque cambie el gobierno. ¿Usted entiende?
CLARK GALLOWAY: Sí.
FIDEL CASTRO: Aunque cambie no le importa. Si ahora ha habido un cambio como este y nosotros las deudas
CLARK GALLOWAY: Lo que ustedes quieren son empréstitos, no accionistas.
FIDEL CASTRO: Bueno, no quiere decir que sea una política exclusivista. Preferimos, preferimos recibir, preferimos recibir los préstamos y pagarlos. Pagar el capital y pagar los intereses. Porque de esa manera, cuando hemos amortizado el capital, nos queda a nosotros aquí… cuando hemos pagado la deuda nos quedan las fábricas aquí, las industrias. De la otra manera estaríamos pagando esas fábricas siempre. Y sería una constante salida de divisas. Usted sabe que el problema de las divisas es hoy fundamental para cualquier pueblo.
CLARK GALLOWAY: Sí.
FIDEL CASTRO: Que la política inteligente tiene que ser una política que tienda a recibir los capitales, pagar el precio de ese capital que es el interés. Devolver ese capital y entonces después nos quedan las fábricas, las industrias, nos quedan aquí en el país.
CLARK GALLOWAY: ¿Es cierto que alguna de las firmas norteamericanas en Cuba van a ser nacionalizadas?
FIDEL CASTRO: No se ha hablado de nacionalización.
CLARK GALLOWAY: ¿No?
FIDEL CASTRO: Sí. No se ha hablado… es el cañonazo de las nueve, no se preocupe. Sí, sí hay… no, no se ha hablado aquí de nacionalización. Nosotros no hemos planteado… nosotros podemos revisar alguna concesión de las que hizo la dictadura de Batista. Pueden ser concesiones onerosas y contrarias a la economía del país.
Pero nosotros no hemos hablado aquí de nacionalizaciones porque nuestros problemas económicos son de otra índole, fundamentales, que es cómo hacer la reforma agraria y desarrollar industrialmente el país. En cuanto a los servicios públicos, los servicios públicos están distribuidos, por ejemplo, son prestados por distintas compañías y nosotros… y a distintos precios, a distintas tarifas… es un problema que tenemos que estudiar y resolver. Pero no, aquí no se ha planteado como cuestión fundamental la nacionalización de ningún servicio.
CLARK GALLOWAY: ¿Me podría explicar en pocas palabras su programa de reforma agraria?
FIDEL CASTRO: El programa de reforma agraria consiste en lo siguiente: aquí en Cuba unas 200 mil familias –200 no, 200 a 300 mil familias que no tienen tierras, que son campesinos. Esos campesinos trabajan dos o tres veces al año en épocas de zafra. El resto del tiempo, están sin trabajo. No tienen tierra para sembrar ni para poder producir los artículos de consumo más necesarios. Muchos de esos campesinos vienen a la ciudad a buscar trabajo y aumentan el número de desempleados en la ciudad. Esa población campesina es la que nosotros tenemos que tratar de convertirla en población consumidora.
Más de la mitad del país es campesino. Y entonces nosotros tenemos que convertir esos campesinos en consumidores. Esos campesinos nunca se convertirán en consumidores mientras no tengan tierras para producir sus artículos. La reforma agraria hará que aumente la capacidad adquisitiva del campesino muchas veces. Y permitirá, será la base sobre la cual se pueda desarrollar, poner una industria en Cuba. Nosotros pensamos… están las tierras del Estado. Y las tierras particulares. Nosotros pensamos poner un límite máximo a las fincas dedicadas a los distintos tipos de producción.
CLARK GALLOWAY: ¿El azúcar, por ejemplo?
FIDEL CASTRO: Estamos estudiando el caso. Yo soy partidario de que se le ponga un límite también al azúcar. Ahora, a los centrales les conviene eso porque aquí la industria, los hacendados, hay una ley que les prohibió hace años que el central tuviera cañas propias. Entonces qué hicieron los hacendados para burlar esa ley es que ponían una compañía dueña del central y otra compañía dueña de la caña y era la misma cosa; burlaron la ley. El industrial debe ser industrial y no al mismo tiempo industrial y agricultor.
Los centrales azucareros no pueden competir hoy en el mundo a un precio con el azúcar porque el costo es muy caro. Es muy caro porque los centrales están anticuados. Las únicas… si el central trata de tecnificarse, de mejorarse, el resultado es que deja sin empleo mucho obrero o estos tienen que trabajar la mitad del tiempo al año. O sea, crearía un conflicto social muy grave.
La única forma que tendría la industria azucarera de tecnificarse es mediante la reforma agraria que extraería de la industria el exceso de personal que está demandando trabajo. ¿Usted comprende? Mediante la reforma agraria ellos se tienen que tecnificar.
¿Qué es lo que van a perder? No van a perder nada porque van a tener la caña para moler. Más caña para moler y mejores condiciones para mejorar su maquinaria.
Que de la otra manera siempre van a estar en una pugna entre un número cada vez mayor de obreros que están pidiendo trabajo y una industria que no ha progresado absolutamente en los últimos 30 años. Y una industria que no puede progresar si no se mejora. Luego la reforma agraria no significa ninguna pérdida.
Nosotros indemnizaremos la tierra. Si no tenemos dinero en efectivo –posiblemente no tengamos dinero en efectivo porque nosotros en dinero en efectivo no tenemos suficiente para indemnizar todo esto, pero lo podemos indemnizar en bonos. Bonos que tendrán la garantía de un gobierno honrado. Que podrán ser, que podrían ser vendidos en el mercado de valores. Que podrán ser negociados. Bonos con intereses, al menor plazo posible. Yo pienso hoy, salvo criterio de persona más experta que yo en la materia, en bonos de 10 a 15 años pero que se pueden negociar. Y entonces lo que nosotros le pedimos a los industriales, a los hacendados, a los grandes productores de caña y de ganado, que inviertan eso en industrias. Porque nosotros a la industria estamos dispuestos a darle todas las garantías, con la condición de que haya salarios altos.
CLARK GALLOWAY: Pues, ¿cuánto costará el programa de reforma agraria?
FIDEL CASTRO: No puedo calcularlo exactamente en este momento. Porque tendríamos primero que decidir sobre el límite máximo que va a haber. Las tierras que serían segregadas y el valor de tasación de esas tierras. Pero si nosotros pagamos mediante bonos podemos pagar un mejor precio de lo que pudiéramos pagar en efectivo. Y en cambio ese dinero que se recibe en bonos, bonos garantizados por el Estado cubano, ellos lo pueden negociar como se han negociado los bonos del BANDES y del Banco Nacional. Los bonos cubanos se venden en el mercado y se venden a buen precio. Al indemnizarlos nosotros mediante bonos nosotros lo único que les pedimos a ellos es que la indemnización la inviertan en industria aquí en el país. ¿Usted se da cuenta? Entonces lo que tienen que hacer los grandes… los latifundistas, es transformarse en industriales. ¿Usted se da cuenta? Y pueden establecer industrias que van a tener un mercado seguro. Y que van a significar la solución del problema para los mismos azucareros. Porque yo le voy a decir: ¿usted cree que se puede vivir en este estado de agitación, de conflicto permanente entre la empresa y los trabajadores? En un conflicto que va en aumento. Un conflicto que va en aumento.
CLARK GALLOWAY: Cuba depende en su mayor parte de la gente del azúcar. ¿Cree usted que esta dependencia debería reducirse?
FIDEL CASTRO: Bueno, a nosotros nos conviene venderle a Estados Unidos y a Estados Unidos le conviene comprarnos a nosotros. Porque también es verdad que en los momentos difíciles de Estados Unidos siempre ha tenido una fuente formidable de azúcar en Cuba. A Estados Unidos le interesa que esa fuente se conserve porque es un alimento básico para Estados Unidos, el azúcar. Que nosotros lo producimos más barato que allí en Estados Unidos.
Nosotros le pudiéramos brindar al pueblo americano un azúcar más barata. ¿Comprende? De la que paga hoy y que sin embargo el gobierno se la hace pagar cara allí por estar protegiendo ciertos intereses azucareros de ahí del país. Si Estados Unidos sembrara la tierra podría producir trigo, podría producir otras cosas. La tienen subsidiada. Nosotros le pudiéramos favorecer al pueblo americano vendiéndole toda el azúcar que él quiera mucho más barato de la que le vendemos hoy, en el futuro.
Háblele al pueblo de Estados Unidos y dígale que nosotros podemos, si es verdad que por un lado benefician a determinados agricultores con una industria artificial por completo nosotros pudiéramos beneficiar a todo el pueblo de Estados Unidos vendiéndole azúcar más barato de lo que la compran allí. A los americanos les gusta mucho el dulce. Nosotros le podemos dar todo el dulce que quieran. Y mantener entonces unas buenas relaciones.
Porque, mire, Estados Unidos es un país tan rico… tan poderoso industrialmente, agrícolamente, que lo que gana… lo que significa económicamente el comercio con Cuba en dinero –bueno, no importa, [Mujer: …lo están esperando] no importa—en dinero es una parte muy pequeña de su gran poderío económico, de su gran riqueza. A nosotros nos parece egoísta cuando, por ejemplo, al hablar de que queremos producir arroz, producir aceite para ahorrarnos algo de la importación se nos amenaza y dicen que no nos va a comprar azúcar. Porque en definitiva lo que va a dejar de ganar Estados Unidos por concepto de esas ventas es la millonésima parte de la riqueza de Estados Unidos. ¿Usted se da cuenta? No hay que granjearse la enemistad de nosotros. Por 100 ó por 200 millones de pesos que es lo que pudieran equivaler las compras que hacemos nosotros en alimentos.
Siempre tendremos que comprar automóviles, radios, televisores. Siempre tendremos. Pero Estados Unidos no vive del comercio de Cuba. En cambio Cuba depende de las divisas que ahorre para desarrollarse industrialmente. Nosotros no le decimos a Estados Unidos que nos regalen dólares. Nosotros no le estamos diciendo a Estados Unidos mándennos 1.000 millones de pesos. Con 1.000 millones de pesos resolvemos nuestros problemas. Nosotros planteamos las cosas en términos de justicia. Si nosotros no defendemos nuestra divisa, si nosotros no desarrollamos industrialmente el país, ¿a dónde vamos a parar? ¡En un caos! Si la Revolución no hace estas leyes, la Revolución pierde su autoridad. Pierde su moral, pierde su prestigio. Y si esta revolución se precipita lo que vamos a tener aquí es un infierno en Cuba. Un verdadero infierno. Porque cuando haya un millón, un millón y medio de gente sin trabajo, y ya no crean en nadie aquí, entonces va a ser el caos –créame caballero.
Nosotros podemos ir haciendo una revolución ordenada, estudiada, planeada. Yo muchas veces he tenido que pararme y decirle a los campesinos no, no ocupen la tierra así, porque a la tierra hay que repartirla ordenadamente. Nosotros no podemos producir la empresa agrícola grande con la empresa agrícola pequeñita, dividida, porque eso no rinde económicamente. No, no rendiría a bajo costo. Nosotros tenemos que sustituir la empresa grande con otra empresa grande. O sea, reuniendo a todos los campesinos para que tengan una gran empresa como quien tiene una sociedad por acciones. Y entonces utilicen equipos, costosos, y utilicen la mejor técnica del mundo. Actualmente, ¿usted vio Bohemia? Bohemia hoy ha hecho un llamamiento de un fondo para que yo lo maneje. ¿Usted sabe a lo que me voy a dedicar? A tractores. Todo sobre tractores y equipos de regadíos, de pozos, de todo. Y entonces vamos a producir en Cuba en las mejores condiciones técnicas del mundo.
Los equipos más modernos que hay en el mundo los vamos a comprar para la agricultura. Tan buenos como los que puede haber en los Estados Unidos. Y la tierra nuestra tiene una ventaja sobre la tierra en Estados Unidos y es que produce dos y tres cosechas al año porque no hay frío. Nosotros con abono, con regadío, podemos producir más barato que Estados Unidos. Porque ahora Estados Unidos produce el maíz más barato que nosotros. La mitad del precio. El arroz más barato que nosotros. ¿Y por qué? A pesar de que ellos no pueden hacer más que una cosecha de maíz al año. ¿Por qué? Porque producen con una técnica muy moderna… y a muy bajo costo. Pues nosotros vamos a hacer dos cosechas con la misma técnica que Estados Unidos.
Vamos a producir muy barato. ¿Usted se da cuenta? Todo ese dinero lo voy a invertir en tractores. En cuestión de tractores, de equipos, de regadío y de todo. Entonces en el campo vamos a producir a través de grandes cooperativas de campesinos. Cooperativas que se van a distribuir las ganancias. Ya tengo algunas hechas en tierras que eran de cómplices de Batista, socios de Batista. He hecho una cooperativa y van muy bien. Allí mismo tienen una cooperativa de producción agrícola y su cooperativa de consumo. Tienen una tienda propia, la primera que hice. Y tuvo que poner el 20% más caro porque sino arruinaba a las tiendecitas de por allí.
CLARK GALLOWAY: Hablando del azúcar, si las ventas de azúcar de Estados Unidos se redujeran afectaría mucho a Cuba, ¿no?
FIDEL CASTRO: Sí, yo creo que sí afectaría. Desde luego. Pero yo no veo por qué se vayan a bajar las ventas de azúcar. Sería injusto por cuanto Cuba cada vez que Estados Unidos ha tenido una situación difícil ha tenido una fuente de abastecimiento y de materia prima segura en Cuba y a los soldados americanos lo que más les gusta, es el azúcar. Y a todo soldado lo que más le gusta es el azúcar. A Estados Unidos no le conviene que se arruine la industria azucarera cubana. No le conviene.
CLARK GALLOWAY: ¿Qué cree usted sobre el intercambio comercial entre Cuba y los países comunistas?
FIDEL CASTRO: Bueno, yo creo que si nos compran nosotros debemos venderle. ¿Porque qué vamos a hacer si no sobran los artículos y nos compran? Eso es lo que hace Estados Unidos. Y lo que hace Inglaterra y lo que hacen todos los países.
CLARK GALLOWAY: Pues, ¿ve usted en esto algún peligro para Cuba?
FIDEL CASTRO: ¿En qué sentido?
CLARK GALLOWAY: …de infiltración o…
FIDEL CASTRO: …no puede haber peligro porque si nosotros hacemos lo que los cubanos quieren, si nosotros hacemos justicia social, y la hacemos y le resolvemos el problema material a todos los cubanos dentro de un clima de libertad y de respeto a los derechos individuales –de libertad de prensa, de pensamiento, de democracia, de libertad de elegir su propio gobernante.
La revolución que nosotros estamos haciendo le ofrece al pueblo de Cuba lo que ningún régimen social en el mundo le ofrece actualmente. ¿Comprende?
Yo no tengo ningún temor a ninguna ideología del 26 de julio que es la ideología de un sistema social dentro del más amplio concepto de la democracia, de la libertad y de los derechos humanos. Es la promesa más hermosa que se le puede hacer al hombre.
CLARK GALLOWAY: Claro.
FIDEL CASTRO: ¿Por qué tenemos nosotros que temer? Nosotros no tenemos que temer.
CLARK GALLOWAY: ¿Sabe usted si los países comunistas podrían ofrecerle a Cuba las mercaderías que Cuba necesita importar?
FIDEL CASTRO: Bueno, yo no he estudiado eso. No he estudiado esa posibilidad. Realmente no la he estudiado porque yo he creído que nosotros íbamos a seguir vendiéndole el azúcar a Estados Unidos, fundamentalmente. Y le seguiremos comprando mucho a Estados Unidos. Yo no me he planteado el otro problema. Si se me presenta [sonriendo] el otro problema tendré que ponerme a estudiarlo, ¿no?
CLARK GALLOWAY: Como primer ministro usted tiene un gran trabajo. ¿Cómo usted va a ordenar los asuntos del gobierno? ¿Sería posible delegar algunas de sus responsabilidades?
FIDEL CASTRO: Bueno, porque usted ha visto que nosotros tenemos varios ministros. Son gente muy capacitada. El ministro del Trabajo. El ministro de Economía. El ministro de Obras Públicas. Son una serie de compañeros que son muy trabajadores. Y lo que yo hago, cada día más, le llevo… si hay un ofrecimiento de proyecto de empréstito de industria yo se lo mando al ministro de Economía, se lo mando al ministro de Agricultura. Yo cada día me quito más trabajo y se lo pongo a ellos, y los consulto a ellos siempre. Yo me reúno dos veces a la semana con ellos. Y allí discutimos largamente. Si yo quisiera tener menos trabajo. Yo quisiera tener menos trabajo. [Risas] Yo tengo mucho trabajo. Porque la función mía es administrativa, pero también es política. Tengo que hablar con el pueblo, orientarlo, animarlo, decirle que tengan calma, que tengan paciencia. Yo soy el que controlo los problemas con el pueblo.
CLARK GALLOWAY: ¿Cuál es su parecer acerca de la base naval de los Estados Unidos en Guantánamo?
FIDEL CASTRO: Ese es un problema que no se ha discutido aquí. No se ha tocado. Ha habido algunos pequeños conflictos originados en el hecho de que los marinos los dejaban siempre desembarcar, ir a Guantánamo por ejemplo, los dejaban ir a Guantánamo todas las semanas de fiesta. Claro que económicamente convenía porque compraban. Pero iban miles de marinos e iban a ciertos sitios de diversión. No conocían bien y muchas veces llegaban a las casas de las personas decentes y tocaban a cualquier casa. Es un problema. Hay cierto conflicto entre ellos cuando van de vacaciones, cuando van de fin de semana, se creaban conflictos entre ellos y entre las familias decentes. Porque se equivocaban muchos marinos, tomaban, se equivocaban y entraban a la casa. Eso en otro momento, en la época de Batista no producía efecto ninguno porque todo el mundo sufría esas cosas tranquilamente. Pero ahora, usted comprende, cualquier cosa de esas produce un gran efecto, porque la gente ve el propósito rectificador de la Revolución y todo lo que ha estado mal, todo lo que les disgustaba ahora lo plantean. ¿Usted se da cuenta? Lo explican en un momento en que eso puede crear resentimiento. Sobre todo a mi me preocupa mucho que no vaya a ocurrir ni el menor incidente. ¿Usted se da cuenta? Por eso yo con respecto a las visitas soy partidario de que se espere lo más posible, ¿verdad?, en las zonas esas donde ha habido problemas como en Guantánamo, en Santiago, pues quisiera que con todos los ánimos estuviéra todo bien organizado, bien ordenado, que se puedan producir las visitas sin rozamientos. Porque en el pueblo no hay animosidad; no hay animosidad contra ellos, ¿sabe? Pero este es un momento en que cualquier pequeño incidente puede tener importancia. ¿Usted se da cuenta?
CLARK GALLOWAY: Pues parece que no hay problemas de sí o no los Estados Unidos siga ocupando la base en los términos actuales.
FIDEL CASTRO: Esa demanda no se ha planteado. Ese problema no se ha planteado. Nosotros tenemos otros problemas. Nosotros tenemos otros problemas que nos interesan más. Nuestros problemas de orden económico y social. Son los problemas que a nosotros nos interesan. Si nosotros mantenemos relaciones podemos mantener relaciones amistosas con Estados Unidos, comerciales y políticas. Diplomáticas. Pues, yo no veo peligro de que se produzcan conflictos.
CLARK GALLOWAY: ¿Ve usted en una forma favorable el que Cuba sea una base de operaciones militares contra la República Dominicana o tal vez otros países?
FIDEL CASTRO: Bueno, yo le voy a decir sobre lo que pienso. Nosotros necesitamos hacer un trabajo aquí. [Risa] Pensamos hacer un trabajo. Lo que a mí me preocupa fundamentalmente, le voy a contestar con toda franqueza, en este momento son los problemas de Cuba. Lo que me interesa fundamentalmente son los problemas de Cuba. El trabajo que tenemos que realizar adelante. Ahora bien, no quiere decir eso que sea uno tan egoísta que se pueda empezar a mirar con indiferencia el dolor de otros pueblos de América latina.
Trujillo es un peligro para Cuba. Trujillo es un peligro para la América latina.
Los agentes de Trujillo asesinan a sus enemigos fuera del estado. Asesinan a sus enemigos como Galide en Estados Unidos. Asesinan a Requena en Estados Unidos. Asesinan a sus enemigos en Cuba. Asesinan a sus enemigos en México. Asesinan a sus enemigos en cualquier parte. Incluso, cuando yo hice el viaja a Venezuela, y al amanecer pregunté porque estábamos en Venezuela, qué costas eran aquellas y me dijeron las de Colombia. Y yo pregunté los pilotos por qué habíamos salido a Colombia. Y me dijeron: “Porque las rutas hacia Venezuela pasan muy cerca de Santo Domingo”. Y ellos no quisieron pasar cerca de Santo Domingo por peligro de que un avión de Trujillo hiciera cualquier fechoría. Trujillo es una especie de dictador del Caribe y dictador de América latina que no respeta las leyes de otros países. Trujillo no respeta la ley de ningún país.
Mire, nosotros si quisiéramos podríamos buscar a Batista donde quisiéramos. Aquí hay hombres voluntarios de sobra para ir a matar a Batista en Estados Unidos, en México, donde sea. Sin embargo nosotros jamás aceptaremos ni jamás promoveremos ni respaldaremos ninguna acción fuera del territorio nacional. Porque nosotros respetamos las leyes de otros países. Trujillo no las respeta. Trujillo tiene establecida una dictadura “continental”. ¿Usted se da cuenta? Y en cierto sentido es lógico que un gobierno democrático, es lógico que los cubanos democráticos veamos con simpatía cualquier movimiento contra Trujillo para nosotros intervenir directamente en problemas de Santo Domingo, nosotros no intervendremos directamente en problemas de Santo Domingo. ¿Usted se da cuenta?
Ahora, aquí en Cuba pueden venir a vivir los exilados de cualquier país. Pueden venir a vivir. Y, naturalmente pues, lo mismo en Cuba que en Venezuela yo se que los dominicanos sobre todo cuentan con mucha simpatía. Yo no los voy a…
[Corte]
Todavía no se ha decidido la fecha exacta para el propósito del gobierno, hacerlas lo antes posible. Yo les voy a decir lo siguiente: el propósito del gobierno de hacerla se habló de dos años. El criterio del gobierno es hacer la elección en dos años. Por lo general en los países… en estos países cuando ocurre una revolución, golpes de estado no revoluciones, entonces el interés de los gobernantes como no tienen apoyo del pueblo es posponer las elecciones todo lo más posible hasta tratar de ganar.
El caso de nosotros es al revés. Nosotros tenemos el noventa y tanto por ciento del pueblo. Nosotros no le podemos tener miedo a ningunas elecciones. No podemos tener miedo a perder unas elecciones porque estamos seguros de que la ganamos. Pero, lo que a mí sí me preocupa un poco es en este momento en que estamos reorganizando el Estado, exigiendo mucha rectitud, mucha disciplina, vayamos a distraer mucha energía en política. ¿Usted comprende? Que vayamos ahora a poner a la gente a aspirar. Porque funcionarios buenos yo no quiero que aspiren a senador. Que siga de funcionario. me preocupa un poco coger todos los elementos que está trabajando en la administración pública y que van progresando mucho, ponerlo a hacer política. Que tenga un poquito de miedo a eso. Es la única parte que me preocupa un poco de la política. ¿Usted entiende? Que vayamos a desgastar la energía en esas cosas.
CLARK GALLOWAY: Pues, el 26 de julio se organizará como partido político.
FIDEL CASTRO: Por supuesto, como partido político.
CLARK GALLOWAY: ¿En las próximas elecciones se les permitirá tomar parte a todos los partidos políticos incluyendo al Partido Popular Socialista?
FIDEL CASTRO: Si reúnen los requisitos que establezca la legislación electoral
CLARK GALLOWAY: Si le pidieran que fuera usted uno de los candidatos a la presidencia, ¿aceptaría?
FIDEL CASTRO: Yo en eso haría lo que decidiera la dirección del Movimiento 26 de Julio pero yo creo que el Movimiento 26 de Julio tiene fuerza suficiente para obtener el triunfo con su propia fuerza. El Movimiento 26 de Julio tiene… el Movimiento 26 de Julio puede obtener el triunfo con su sola fuerza. El Movimiento 26 de Julio no necesita de pactos políticos para triunfar en unas elecciones revolucionarias; en unas elecciones.
CLARK GALLOWAY: Última pregunta: como usted debe haber oído…
FIDEL CASTRO: …yo le digo… sí, porque yo no quiero hacer ese tipo de declaraciones que parezcan que estoy en actitud de dividir. En este momento no se han planteado en el país problemas de tipo político. Yo quiero dedicar todo mi empeño a trabajar en una obra revolucionaria consciente de que esa obra revolucionaria consolidará el movimiento 26 de julio, el movimiento democrático, el movimiento revolucionario, un movimiento de fuerza en el pueblo, muy grande.
CLARK GALLOWAY: …como usted debe haber oído ha habido rumores de que el mayor Raúl Castro y el mayor Ernesto Guevara son comunistas o simpatizantes del comunismo. Esos son los rumores. Quisiera que usted haga algún comentario sobre eso.
FIDEL CASTRO: Bueno, yo le voy a decir mi opinión sobre eso. Y es que aquí en Cuba siempre había una política muy tradicional, una política muy conservadora, y no existía ninguna esperanza revolucionaria. Mucha gente joven pues antes se inclinaba hacia la izquierda más que simpatizar con los partidos políticos tradicionales que existían.
En el momento en que se constituyó en Cuba un movimiento como el 26 de Julio que es verdaderamente revolucionario, que tiende a estructurar la economía del país en bases justas, que el movimiento revolucionario es un movimiento democrático de amplio contenido humano ha absorbido en sus filas a mucha gente que antes no se tenía alternativa de tipo político y se inclinaban hacia partidos de a-radicales.
El Movimiento 26 de Julio es un movimiento de ideas radicales. Pero no es un movimiento comunista. Y difiere fundamentalmente del comunismo en una serie de cuestiones. En una serie de cuestiones esenciales. ¿Comprende? Y el Movimiento 26 de Julio, los hombres, tanto Raúl como Guevara, como todos son hombres que están muy de acuerdo con el pensamiento político mío. No es un pensamiento comunista.
CLARK GALLOWAY: ¿No son comunistas?
FIDEL CASTRO: No es un pensamiento comunista el Movimiento del 26 de Julio. Y la tendencia que yo le pudiera decir que si vamos a ver posiblemente en Estados Unidos ustedes tengan allí muchas ideas de izquierda también figurando en los partidos democráticos. Posiblemente a lo mejor a usted le dicen comunista porque ha hecho un artículo a favor de la Revolución cubana y le quieren hacer una investigación en el Senado en Estados Unidos.
JG. No, señor.

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