lunes, 25 de agosto de 2014

#habana #EBOLA ESTA ES TU CASA..

Ébola, ésta es tu casa

La anarquía ha conseguido nuevos posicionamientos. Hacer las necesidades fisiológicas detrás de un contenedor de basura parece incontrolable

LA HABANA, Cuba. -A partir de las declaraciones de varios funcionarios del Ministerio de Pública (MINSAP), difundidas por la prensa oficial, se intuye que la amenaza del Ébola a la Isla es mucho más seria de lo que parece.
Aunque le bajen el tono a las alarmas y dejen más interrogantes que respuestas en sus intervenciones, estos mediadores del Estado no pueden ocultar el peligro de que la mortal enfermedad comience a hacer estragos aquí.
Los llamados a reforzar la higiene en ciudades y hogares con el fin de cerrarle el paso a las plagas, chocan con los muros de la indisciplina.
Lejos de disminuir las malas conductas que vulneran la sanidad medioambiental, se observa un crecimiento en todos los municipios capitalinos, sobre todo en los más poblados como la Habana Vieja, Centro Habana y 10 de Octubre.
Hacer las necesidades fisiológicas detrás de un contenedor de basura es hasta el momento incontrolable, según parece.
Alcohólicos, dementes y vagos habituales lo hacen a plena luz del día. De noche, las evacuaciones lo mismo ocupan las columnas del Museo de Bellas Artes que los exteriores del Teatro García Lorca.

Basura al lado del Teatro García Lorca (Centro Habana)
Al público habitual se añaden prostitutas, travestis y proxenetas que se mantienen merodeando la ciudad, a lo largo de la noche, para hacer algún dinero.
En este reino de la inmundicia, establecido entre consignas revolucionarias, vallas contra el embargo y discursos triunfalistas, habría que agregar las deposiciones de perros y gatos en los sitios más insospechados.
Para cerrar con broche de oro el inventario de calamidades, vale detenerse en ríos de aguas negras, en vecindarios, y en las proximidades de instituciones estatales, incluidos centros hospitalarios.
Ni hablar de los basurales convertidos en “joyas” de la arquitectura urbana.
Algunos funcionarios de servicios comunales alegan que no hay tanques para reponer los averiados, ni suficientes medios de transporte.
La recogida de desechos puede tener intervalos de hasta ocho días.
En La Habana Vieja lo insólito es encontrar zonas libres de escombros.
No es menos cierto que se roban las ruedas y el plástico, con que están fabricados los contenedores, para venderlos luego.
De esos materiales salen escobas, presillas para tender la ropa y hasta juguetes que pese a su mala factura encuentran compradores.
Esto no es el motivo principal del incremento de los basurales. El propósito es romper las normas. La gente suele vaciar la basura en la acera aunque haya espacio en los maltrechos recipientes.
La anarquía ha conseguido nuevos posicionamientos. Avanza en medio de la desidia de funcionarios y la enajenación de la sociedad.
El director de Epidemiología del MINSAP, el doctor Santín Peña, insiste en la necesidad de cumplir con las medidas sanitarias para ahuyentar al Ébola de las fronteras nacionales.
Al menos en la capital, el virus tiene las puertas abiertas. En cualquier momento llega para quedarse.
oliverajorge75@yahoo.com

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