martes, 5 de agosto de 2014

No sirve el Hospital Emergencias

Por: Maritza Concepción Sarmientos
Teléfono: 53972614.

El pasado 28 de julio la familia llevó a Daniela Merayo López, de 21 años de edad al Cuerpo de Guardia del Policlínico Reina. Ella tenía fiebre, dolor en las articulaciones y vómitos y el facultativo de guardia le dijo que fuera para la casa y la mantuvieran en observación durante 72 horas, por ser un virus que estaba incubando, no le ordenó ningún tipo de análisis..

Daniela vive en la calle Zanja # 420 entre Belascoaín y Manrique, con teléfono móvil: 54364167.
Al pasar las 72 horas, no tenía mejoría, por el contrario se sentía muy mal y la condujeron al Hospital de Emergencias. Allí la dejan ingresada diagnosticada de dengue. El primer problema que confrontó fue que le hicieron una placa y se la dieron –por error- cambiada por otra.

El día 4 de agosto, a las 7 am, la doctora de la Sala K donde se encontraba ingresada determinó mandarla para Terapia pues habían detectado que tenía líquido en el pulmón derecho, infección en los riñones e inflamación general en todo el cuerpo.

A las  2 de la tarde, o sea 7 horas después, no la habían trasladado, porque según explicaron no había cama vacía en la Sala de Terapia, pero tampoco decidieron dado su delicado estado de salud- trasladarla para otro hospital.

Solo se consiguió su cambio de sala, después de más de 8 horas, porque la familia fue a entrevistarse con la Subdirectora del Hospital y ella se personó en donde estaba Daniela y orientó fuera trasladada de inmediato. Pero tuvo aún que confrontar la situación de que la encargada de la ropería, no quería darle la sábana para que la re ubicaran. Cuando finalmente la subieron estaba en muy malas condiciones.







Entre los problemas que tuvo que confrontar estuvo el hecho que la cama no se la elevaron a pesar de tener líquido en el pulmón. Aunque estaba en una sala de enfermedades infecciosas, no tenía las condiciones adecuadas; las sábanas parecían frazadas de limpiar el piso y los mosquiteros también muy sucios. No tiene ventanas y el mozo de limpieza cuando limpió el local, echó el agua sucia dentro de la taza del inodoro.  Estando allí pacientes infectados con el dengue, que tienen que bañarse y hacer sus necesidades en este baño, la falta de limpieza es incuestionable. A los familiares no los dejan estar cerca de los enfermos, para que no vean lo mal hecho y no constaten el maltrato del personal de salud.

La comida de los pacientes repetida una y otra vez, es chícharo, huevo hervido, sopa aguada y un arroz empelotado y sucio. Si Daniela salva su vida, puede decir que fue gracias a la intervención de su familia; porque pudo haber seguido sin llegar a Terapia, a pesar de estar remitida.

La Habana, 5 de agosto de 2014.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada