Esteban Fernandez
El fallo garrafal de nosotros ha sido, a través de toda nuestra historia, confiar y levantarle altares a desconocidos. Convertir en ídolos a personas que más tarde nos decepcionarían y siempre nos hicieron comprender la monumental metedura de pata que dimos al creer en ellos.
Yo imaginaba que con la gran fe que millones de cubanos depositaron en Fidel Castro y la gran debacle producida por este individuo (que resultó ser un monstruo)...