
El ensayo general pudo haber sido en Chile, y les funcionó muy bien.
El Castro-Narco-Chavismo, herido por la
sublevación de los jóvenes venezolanos contra el títere Maduro, decidió
demostrarle al mundo que eso de las protestas juveniles es un fenómeno
universal, y que ellos pueden desencadenarlas cada vez que les dé la
gana.
Para demostrarlo, los agentes de La
Habana en Santiago decidieron, después de más de veinte años de
gobiernos...