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sábado, 22 de febrero de 2020

"Cuba" Ministro de Comunicaciones: los precios de ETECSA evitan la congestión de las redes.

Si el Gobierno bajara los precios de la telefonía móvil nadie podría hablar porque 'todo el mundo entraría a la vez', dice el funcionario.

Jorge Luis Perdomo Di-Lella, ministro de Comunicaciones de Cuba.
Jorge Luis Perdomo Di-Lella, ministro de Comunicaciones de Cuba. ACN

Jorge Luis Perdomo Di-Lella, el ministro de Comunicaciones de Cuba, aseguró en el programa "Mesa Redonda" de la televisión estatal que el monopolio de las telecomunicaciones de la Isla, ETECSA, no baja el precio de los servicios de la telefonía móvil (llamadas y mensajes de texto) porque se congestionarían las redes.
"Si mañana nosotros dijéramos, y eso lo explicamos así: 'Vamos a poner la telefonía móvil a cinco centavos el minuto…'. ¿Qué ocurriría? Que nadie podría hablar por teléfono, porque todo el mundo entraría a la vez", dijo.
"Se saturarían las redes", aseguró su turno el periodista oficialista Randy Alonso.
Perdomo Di-Lella también dijo que, por su "vocación revolucionaria", ETECSA destina una parte de sus ingresos a "otros sectores" de la economía cubana.
"Siempre podemos hacer más por mejorar la calidad del servicio, y eso es un combate diario", señaló, aunque no hizo referencia a las quejas de los clientes de ETECSA sobre la calidad de los servicios, tanto de telefonía móvil como de conexión a internet a través de datos.  
Varios usuarios de las redes sociales compararon las recientes declaraciones del titular de las Comunicaciones de Cuba con la respuesta del expresidente del Parlamento cubano, Ricardo Alarcón de Quesada, a una pregunta del entonces estudiante de la Universidad de Ciencias Informáticas (UCI), Eliécer Ávila, sobre la llamada carta blanca, que impedía a los cubanos viajar al extranjero sin un permiso del Gobierno.
"Si todo el mundo (…) pudiera viajar a donde quisiera, la trabazón que habría en los aires del planeta sería enorme", dijo Alarcón esa vez.
Tomado de: https://diariodecuba.com/cuba/1582385034_11886.html

viernes, 21 de febrero de 2020

"Cuba" 'Más vigilancia' y 'movilización popular', pide el Gobierno a las clarias de Santiago de Cuba

          Quiere fortalecer los CDR en 'barrios y comunidades'.

Reunión con funcionarios de los CDR en Santiago de Cuba.


Reunión con funcionarios de los CDR en Santiago de Cuba. TELEVISIÓN DE SANTIAGO DE CUBA/YOUTUBE

Las autoridades cubanas llamaron al "fortalecimiento de la vigilancia revolucionaria y la movilización popular en barrios y comunidades" a través de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), mientras pidieron recuperar las guardias nocturnas en los barrios.
Según el perfil en YouTube de la televisión de Santiago de Cuba, el coordinador nacional de la organización, Carlos Rafael Miranda, pidió en el poblado de Boniato, Santiago de Cuba, potenciar esa organización, creada por Fidel Castro, pero que hoy apenas funciona.
Los llamados a revitalizar la vigilancia en barrios y comunidades han tomado fuerza después que el grupo incógnito Clandestinos realizara acciones a nivel nacional, a las que las autoridades respondieron organizando "actos de repudio" en "desagravio a José Martí y Fidel Castro".

Tomado de: https://diariodecuba.com/cuba/1581697898_11031.html

jueves, 20 de febrero de 2020

"Cuba" @DiazCanelB ¿Qué pasa con los frijoles en CUBA?

¿Qué pasa con los frijoles en CUBA? se preguntan los guantanameros ante la escasez del producto





miércoles, 19 de febrero de 2020

"Cuba" Joven asesinado en La Habana era hijo de la embajadora de Cuba en Panamá







El joven asesinado en F y 13 la madrugada del 14 de febrero era hijo de la embajadora de Cuba en Panamá

Muchos cubanos se mostraron asombrados al escuchar que en la pasada emisión nocturna del noticiero nacional se leyera un comunicado del Ministerio del Interior en el que se explicaba que ya habían encontrado a los culpables del asesinato de un joven habanero, suceso ocurrido en la madrugada del 14 de febrero. Algunos ya especulan que la inusual reacción de los medios oficialistas responde a la familia a la que pertenece el fallecido: el es el hijo de la embajadora de Cuba en Panamá.

Vecinos del edificio de F y 13 del Vedado capitalino, donde ocurrió el homicidio del joven universitario, dieron declaraciones detalladas a Cubacomenta. “Los medios han hablado sobre el tema porque el muchacho asesinado, de 19 años, era hijo de Lydia Margarita González Cabrera, embajadora de Cuba en Panamá”, dijo una de las fuentes.

“En realidad él no vivía en este edificio”, explica. “Aquí vive su mejor amigo, quien venía con él la noche del incidente y pudo escapar a tiempo. Eran como las cuatro de la mañana y sentimos una gritería terrible. Cuando nos asomamos al balcón vimos a un chico tendido en la escalera. La policía había llegado y en lugar de auxiliarlo comenzó a preguntarle a su compañero los motivos por los que estaban fuera esa noche. Fue una vecina quien tocó el cadáver y con un grito de alarma los hizo reaccionar. En ese momento supimos de quién era hijo y la edad que tenía”. Era el único hijo de Lydia Margarita González Cabrera, embajadora de Cuba en Panamá.

La misma fuente agregó que ambos jóvenes llegaban de una fiesta que habían celebrado junto a sus compañeros de la Facultad de Medicina Manuel Fajardo, donde ellos estudiaban.

Todo indica que la banda de cinco maleantes que los atacó pretendía hacer un robo en el edificio y, al no poder llevar a cabo el plan, se lanzó sobre los muchachos, siendo el hijo de la embajadora de Cuba en Panamá, Lydia Margarita González Cabrera, quien sufrió la más terrible consecuencia. “Desde entonces no han dejado de circular policías por aquí. Permanecen interrogando a cada habitante del edificio y estudiando el escenario del crimen”.

Lo que más indigna a los cubanos es que entre tantos homicidios de este tipo que han tenido lugar en la isla, sea este el único que no quedó sepultado bajo la censura y el hermetismo de la prensa estatal.
También ha sido impresionante que hayan encontrado a los culpables en 48 horas. Una eficiencia que no caracteriza a la Policía Nacional Revolucionaria cuando se trata de asuntos que afectan a los cubanos de a pie.

Lucía Jerez

Tomado de: https://www.cuballama.com/blog/joven-asesinado-la-habana-hijo-embajadora-cuba-en-panama/

"Cuba" Así vivía en Cuba Ditsander Mayo Segura, expolicía cubano que reside en Hialeah

                     La cifra que pedía por la propiedad era de 18 mil CUC…Victima

Nuevas pruebas han salido a las redes sociales sobre el exjefe de la policía cubana (PNR) en Gibara, Holguín, Ditsander Mayo, quien habría abandonado el país y luego de una estancia en América del Sur se trasladó hasta la frontera de los Estados Unidos, donde pidió asilo político.
Ditsander Mayo Segura expolicia cubano
Ditsander Mayo Segura (a la derecha, Foto de Facebook)
Un perfil a nombre de Ditsander Rafael Mayo que contenía fotos del represor fue eliminado completamente de Facebook. En esa cuenta existían imágenes del exagente cubano junto a su familia y su esposa, Ignara Tejeda Meriño, cuyo perfil también fue borrado.
Una simple búsqueda por Facebook permite comprobar que la familia puso en venta su casa al salir de Cuba. La propiedad ubicada en el Calle J Mora #14 entre las calles Calixto García y Joaquín Agüero, Gibara-Holguín se encontraba a unos 200 metros del mar. Así lo testifica un segundo perfil de su esposa Ignara Tejeda Meriño que aún se mantiene activo en las redes.
La casa de dos plantas contaba al momento de ponerse en venta con una sala-comedor, cocina y baño en el nivel bajo, mientras que el superior era ocupado por dos cuartos y una sala intermedia. Por lo que se puede apreciar en las fotos, la pequeña casa se encontraba visiblemente acomodada de forma muy superior al nivel medio de la población.
Según un comentario en el perfil de Tejeda Meriño, la casa era de construcción nueva, con tanque de agua de 5 mil litros y con todos los papeles en regla. La cifra que pedía por la propiedad era de 18 mil CUC y como medio de contacto sugería que le escribiesen por Facebook o enviasen un mensaje de texto al número de teléfono 5822-70-82, celular que pertenece a Ditsander R Mayo Segura.

Ditsander Mayo número de celular
La base de datos del sitio web Directorio Cubano muestra como propietario del celular de contacto a Ditsander Mayo Segura. (DIRECTORIO CUBANO)

Tomado de: https://www.periodicocubano.com/asi-vivia-ditsander-mayo-segura-expolicia-cubano-que-residen-en-estados-unidos/

martes, 18 de febrero de 2020

Cuba hoy: “Hijos bobos” y mantenidos de la economía cubana

Toda una estructura de control parasitando la economía de manera letal. Restando mano de obra significativa a la industria y la agricultura

                 Díaz-Canel en la I conferencia nacional del sindicato de la Cultura. 2018 (granma.cu)

re> MIAMI, Estados Unidos. – “¿Cómo está la cosa por allá?”, es quizás la primera pregunta que te hagan cuando saben que recién has llegado de Cuba.

En Miami —a diferencia de las otras ciudades del mundo por donde se ha dispersado el exilio cubano—, la gente, que está más al tanto de la “cosa”, se interesa por detalles más específicos de una realidad a la que ya muy pocos auguran un final feliz.

En cualquiera de las preguntas, de más lejos o más cerca, se respira un tono semejante a cuando preguntamos por la evolución de un moribundo. Sabemos que la respuesta será desalentadora pero aun así preguntamos, como un modo de ser corteses.

“Cuba está cada día peor” pudiera estar entre las respuestas más frecuentes entre aquellos residentes en la isla para quienes sesenta años de dictadura de “partido único” ha representado más de medio siglo de estancamientos y retrocesos en muchos aspectos de la vida.

Sobre los “cambios” y “pasos de avance” de los que habla la prensa oficialista —y aquella otra que no gusta de entrar en graves confrontaciones con el régimen—, se sabe que jamás han logrado ni lograrán saltar de la letra muerta a la concretización de los “sueños”.  No tanto por la incapacidad y corruptibilidad demostradas por buena parte de los “dirigentes” cubanos sino porque mantenerse en el poder por la fuerza implica un volumen de gastos gigantesco y nunca el país les parecerá suficientemente seguro.

Jamás lo será y mucho menos ahora que el internet  —ese mal necesario para los comunistas, como lo fueron las inversiones extranjeras posterior al “soviet-exit” de finales de los años 80— se ha revelado como un campo de batalla donde llevan las de perder (están obligados a demostrar y defender lo que es “indemostrable” e indefendible) y deberán invertir grandes sumas en tecnología de punta y su constante actualización, desarrollo de software cada vez más complejos, y en actividades de “cibercombatividad” que nada sustancial aportan a una economía en fase de putrefacción.
 
Toda una estructura de control policial e ideológico parasitando la economía de manera letal.

Restando mano de obra significativa a la industria y la agricultura en beneficio de la ideologización.

De mantenerse tal patrón, es fácil deducir que nunca habrá dinero suficiente como para destinarlo al bienestar de las personas.

No solo porque la “gente normal” cuando se acomoda un poco se siente “libre” de pensar en cuáles serán sus próximas acciones para mejorar un poco más en lo personal o familiar —y esta relativa libertad conduce muchas veces a desentenderse de ese “pasto ideológico” del cual se alimentan las dictaduras de izquierda, tan temerosas del “individualismo”—, sino porque el Estado deberá sostener financieramente a toda una colmena de zánganos.

Esta colmena o jauría estaría conformada por un cuerpo policial cada vez más numeroso, armado y entrenado para reprimir; por oficiales de inteligencia “producidos en serie” y dedicados a asuntos que en otros países ni siquiera son monitoreados (al menos no con la intensidad que lo hacen en Cuba y demás regímenes totalitarios), como sería el caso de vigilar, detener e intimidar a artistas, escritores, periodistas o activistas pacíficos; pero, además, integrada por cientos de miles de “cuadros de dirección” cuya prioridad es exclusivamente la práctica ideologizadora (que a la vez le brinda amparo a la corrupción) y no el generar estrategias que garanticen el bienestar ciudadano, mucho menos un verdadero crecimiento económico basado en la inserción realista en el contexto mundial.

Ese cuerpo de “mantenidos” e “hijos bobos” de la economía cubana también está conformado por un buen enjambre de “ciberclarias”, personas cuyo trabajo, remunerado por el Estado, consiste en mantenerse activos en las redes sociales de internet, atacando las opiniones contrarias al régimen comunista.

No se tienen datos reales de a cuánto pudiera ascender el gasto, tanto en insumos como en salarios, que implican en general esas actividades de apoyar y sostener “artificialmente” al régimen mediante el control absoluto, estricto, de cada uno de los ciudadanos.

Tampoco sabemos bien cómo hacen buena parte de ese “trabajo” o si incluso “piezas claves” de tal “escudo protector” estaría integrado por otras “piezas claves” en cualquier economía, como sería la única empresa de telecomunicaciones que existe en la isla, ETECSA, dueña absoluta de casi todos los datos generados por nuestra actividad comunicacional y, por tanto, reacia a compartir ese “renglón estratégico” con otras compañías que quisieran invertir en Cuba.

Una competencia que obligaría a bajar los precios actuales de los servicios, abusivos de acuerdo con la media salarial cubana, pero que tiene en esa misma “ventaja” el peor “enemigo ideológico” para el Partido Comunista y, por ende, este hará todo lo posible por continuar usando los altos precios como forma de controlar el acceso a internet, aún cuando enmascara con cifras, a todas luces infladas, el verdadero nivel de acceso a internet de la población cubana, así como el grado de penetración de las nuevas tecnologías en la vida diaria de las personas.

Por ahora no es posible medir con la fidelidad necesaria cuántas de esas computadoras, servidores, teléfonos móviles e infraestructura de comunicaciones que el gobierno declara por millones a los organismos internacionales son usadas tanto para su actividad sistemática de control de los ciudadanos como para “combatir” abiertamente al enemigo “virtual” y real.

No es difícil intuir por el número de cuentas en redes sociales que en los últimos tiempos se han abierto “dirigentes” y “directivos” del oficialismo, que existe una política de ocupar en masa las redes, vigilarlas, ante la frustración de no poder proscribirlas, una medida extrema y casi imposible pero que, de poder hacerlo, dispararía el descontento popular a niveles críticos.

La caldera nacional ya va sobrepasando los límites con el desabastecimiento, los apagones, la falta de agua, el empeoramiento del transporte, el deterioro del fondo habitacional y la sanidad, la profunda desproporción entre el aumento de inversiones hoteleras y el incremento de las penurias de los ciudadanos, las revelaciones constantes sobre el verdadero nivel de vida de los dirigentes y sus familiares, el aumento del ejército de decepcionados dentro de las filas de Partido Comunista, el ocultamiento y la manipulación de información en casos como el del desastre del avión de Global Air, y la indiferencia y frialdad de los gobernantes ante un pueblo enlutado por la muerte de tres niñas, entre muchísimas otras “realidades” que reafirman a Cuba como uno de los países más incómodos o poco atractivos para la gente que lo vive a diario.

Lo que antes de la llegada de internet se hacía demasiado fácil, pues dependía de un sistema de información y espionaje del ciudadano prácticamente independiente de las tecnologías, hoy se complejiza y demanda dinero en cantidades que suponen un lujo para un país como Cuba, sin demasiadas fuentes de ingreso de capital fresco.

Eso no solo representa un peligro para la economía, que se verá desangrada constantemente por una élite que no quiere soltar el poder, sino que vuelve demasiado vulnerable el país —para hoy y para el futuro—, al enrolarlo en un mecanismo de endeudamiento progresivo con entidades financieras extranjeras pero, además, probablemente abrirá las puertas para que otras naciones usen a Cuba, por su cercanía a los Estados Unidos, como base de operaciones o de ensayos que pudieran desatar conflictos diplomáticos de consecuencias incalculables, esto a cambio de proveer al régimen de la tecnología, el asesoramiento y el dinero que necesita para blindarse como poder político único.

Esto último es en extremo peligroso y no sería absurdo suponer que esté entre las opciones “sobre la mesa” cuando la soga les comience a apretar en el cuello, aunque  la decisión suponga esa “pérdida de la soberanía nacional” que tanto dicen “temer”.

Sucedió con la Unión Soviética y pudiera volver a suceder con aquel que les garantice una vuelta a las condiciones de “protectorado”.

En aquellos tiempos de rublos soviéticos, que fueron miles de millones en poco más de 30 años, ni siquiera la mitad se tradujo en verdadero bienestar. El control de los ciudadanos llegó a lo enfermizo e incluso se abolieron totalmente las libertades de pensar, oponerse políticamente y hasta de viajar al exterior, tres elementos en una lista interminable de vejaciones y excesos que hubiera continuado incrementándose de no ser por el desmoronamiento del comunismo en Europa del Este.

Tengamos en cuenta que no fue hasta el 2013 que se nos permitió a los cubanos salir del país libremente —aún cuando continúan las regulaciones a activistas y periodistas independientes— y que el internet llegó, sí, pero solo para quienes pueden pagar un dólar por una hora de conexión, en un contexto salarial de los peores del mundo.

En tal sentido, la respuesta a la pregunta casi retórica sobre “cómo está Cuba” continuará siendo por algún tiempo esa de “cada día peor”, aunque creamos que a estas alturas del partido es ya imposible que se pueda empeorar más.

Las noticias por tanto se derivan de la lógica más simple: más control policial e ideológico, más tecnología para hacerlo de manera extensiva e intensiva, supondrán grandes sumas de dinero en un país donde escasea y, por tanto, continuaremos siendo una economía en crisis por algún tiempo más.

Tomado de: https://www.cubanet.org/destacados/hijos-bobos-y-mantenidos-de-la-economia-cubana-cuba/