viernes, 3 de agosto de 2012

El caso Paya y la decadencia del castrismo


Para lo que han quedado.

Hace tiempo, no mucho..unas décadas atrás, bajo el paraguas ruso, Castro vivió su época dorada, cuando era el quien decidía, con bastante autonomía, a que país llevaría una nueva guerra, en que territorio sembraría un nuevo movimiento guerrillero, y desde luego, dentro del territorio nacional, sin la mas mínima duda, quien vivía, quien moría, que campaña se lanzaba y con que se entretendría a los cubanos en los próximos meses.. Los espías eran mas espías, los policías eran mas policías. Quizás porque daba mas tiempo a prepararlos, quizás porque tenían menos carga de trabajo.

El cambio que ha dado esto, es peligroso y pavoroso. Es todo el aparato del país lo que se tambalea. Y esto tambien afecta  a los esbirros, cada vez mas brutales y mas brutos, todos los días oímos historias que así lo demuestran, que están lidiando con gente cada vez menos profesional y mas mal prepara.. lo cual me lleva al siguiente razonamiento


¿Y si fuera una detención que salio mal?

Después de ver y oír los testimonios, mas o menos amañados trasmitidos por la televisión cubana, viendo la cara susto y el nerviosismo de los protagonistas sobre vivientes de la pifia, a mi se me ocurre la tesis, que hasta donde se nadie ha planteado, de un libretazo, un intento de detención fallido, ¿Una orden mal entendida por un esbirro novato o subnormal, o dios sabrá, que haya acabado como la fiesta del Guatao?

Pienso que si Paya, u otro disidente, o sin ser disidente, un simple ciudadano cubano, o un simple extranjero "aplatanado", que va manejando y  se topa en cualquier sitio de Cuba, con un lada rojo (o de cualquier color) tripulado por el tipo de "compañero" patibulario y lombrosiano, con una guayabera sudada y el bulto de una pistola en la cintura..su instinto básico es FRENAR. Y quedarse quietecito, a ver que pasa. Pero ¿que hace un español fuera de onda? Pues hace correr despavoridamente y pegarsela brutalmente contra el primer objeto que se le cruce en el camino.

¿Que orden tenían los esbirros que sin dudas los seguían? ¿Vigilarlos?¿Asustarlos?¿Detenerlos?¿Asesinarlos? Pero, en ese ultimo caso..¿que paso que quedaron vivos y coleando dos testigos? ¿Ya ni matar saben allá? ¿que salio mal? ¿porque toda esta plasta?

Fuera lo que fuera,  no contaron con el pánico del gaito, ni con los malditos SMS que diz que tuvieron tiempo de mandar y andan rodando por ahí, y bueno, la cosa se les fue de las manos algo paso que no estaba en el plan, la noticia llego demasiado deprisa a la familia y a las redes sociales, y desde entonces, chapuza sobre chapuza, no han hecho mas que improvisar.

Y sea como sea que acaben de solucionar la situación, y el destino del español preso en la Habana, esto no beneficia a Castro. La teórica victoria o ventaja o lo que sea.. de haberse librado de Paya, y de tener al español como rehén, es pírrica, al lado de tensar las relaciones con España, poner en entre dicho una vez mas las precarias empresas mixtas que quedan por allá, perder turistas, perder dinero, y no solo perderlo sino tenerlo que gastar, en tapar como sea este escandalo. Como escandalosa fue la detención de decenas de activistas durante el funeral de este señor, que recibió mas aplausos en la muerte que en el resto de su vida, y todo esto delante de las cámaras atentas de la prensa extranjera.

Castro Raul ya no puede con tanta ineficiencia, ya no puede ni controlar debidamente su arroz con mango nacional, que en esta ocasión ha salpicado en todas direcciones. Lo dicho, pasados tantos días del suceso, mas que un atentado o ejecución en toda regla, la muerte del malogrado Paya me parece un patinazo. No del chófer, sino de los poco profesionales perros de presa que mandaron a su caza.


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