jueves, 9 de agosto de 2012

#venezuela Científicos concluyen que en Cuba nunca se acaba la fiesta

Una caricatura de Yuset Sama

Por primera vez en esta sección de la revista Alma Mater abordaré un tema con seriedad. Lo que pasa es que como siempre se dijo que este era un espacio humorístico, Nemo y yo nos hemos alternado chistes y crónicas graciosas, al tiempo que convidamos a nuestros caricaturistas a dibujar también cosas simpáticas.

Pero el tema que nos ocupa hoy merece toda la seriedad del mundo, así que por favor, discúlpennos de antemano si nos ponemos un poco estadísticos.

Un grupo de científicos alemanes —no pregunten por qué, pero siempre los científicos de esta sección han sido alemanes— arribó a la conclusión que da título a estas líneas. Para que los universitarios cubanos no estén al margen hemos querido desglosarles cada uno de los elementos estudiados.

La premisa de la tesis de la investigación germana era concluir cuántos días al año se celebran en Cuba. Oficialmente los días 1ro y 2 de enero, 1ro de mayo, 26, 27 y 28 de julio, 10 de octubre y 31 de diciembre son feriados o de conmemoración nacional, ocasiones que aprovecha el cubano para irse a la playa, compartir con amigos o incluso improvisar una conga durante un desfile proletario.

Después, y gracias a gestiones de la Santa Sede, se sumaron el 25 de diciembre y el viernes de la Semana Santa, con lo que suman un total de 10 días que el Estado establece para celebraciones.
No podemos perder de vista que el cubano celebra también los días de descanso. Y dicen los que lo saben que desde que se creó el mundo, hay que tomarse una pausa el séptimo día de la semana.

Pero ojo, el cubano arma su fi esta los domingos y también los «sábados cortos» (es mejor decir los «sábados no laborables», porque en realidad tampoco son menos largos que el resto de los sábados). Volviendo al tema, 52 domingos al año, más 26 sábados no-largos, suman un total de 78 días de ocio y/o relajo.

Claro que no todo está ligado a dejar de trabajar. Aún los días en que vamos a «laburar», como dicen los argentinos, cada centro laboral también celebra el Día de la mujer, de las madres, de los padres, de los niños, de la UJC, de la empresa… y además hacen un mínimo de 12 cumpleaños colectivos, uno por mes. Con lo cual hay que agregar otros 20 días de festejos.

Hay que contar, para ser justos, las celebraciones personales. Cada cubano festeja la fecha de su cumpleaños y si tiene pareja, también recuerda el día de aniversario, el día en que se conocieron, se besaron, tuvieron el primer hijo, tuvieron el segundo, se fueron de luna de miel, el 14 de febrero… Hasta ahí, más o menos, 8 celebraciones personales multiplicadas por 5 (cantidad de personas por casa) dan como resultado 40 al año. Si sumamos cada vez que algún familiar se gana un premio, se gradúa, llega un amigo del exterior o se va un vecino a cumplir misión y hay que despedirlo, cada familia se agrupa, al menos, 50 veces.

Otro dato importante es que el cubano tiene muchas amistades, a las que invita a formar parte de sus jolgorios. El promedio de amigos de un cubano es incalculable, pero siempre tiene, como mínimo, 4 más allegados. Quiere decir que un cubano celebra 50 veces con su familia y otras 200 con las familias de sus amigos más cercanos.

Desde el principio del artículo hasta aquí, tenemos un total de 358 celebraciones anuales. Ah, perdón, olvidé cuatro fechas que son de festejo casi obligatorio: el día del estudiante, del maestro, de los Comité de Defensa de la Revolución (CDR) y el 23 de mayo.

Total: 362. Es decir, que de los 365 días que posee el año, el cubano está sin hacer fi esta solo 3 jornadas. Hay que admitir que son los tres días más tristes y difíciles para el cubano; se los pasa tirado en un sofá, con dolor de cabeza y el estómago descompuesto, pasando la resaca de la pachanga.

Fuente: http://letrajoven.wordpress.com/2012/08/08/cientificos-concluyen-que-en-cuba-nunca-se-acaba-la-fiesta/

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