sábado, 15 de junio de 2013

Raúl Castro, tiene un proyecto secreto.


Raúl Castro, tiene un proyecto secreto.

El plan secreto de Raúl Castro es muy simple; consiste en devolver a la Cuba de José Martí, al camino de la “Democracia Representativa”, tradicional en toda la América y en el mundo occidental. Créalo o no lo crea, ese es hoy el propósito del tirano de recambio.

Han sido tantas las críticas en todos estos años y es tanta la disonancia del sistema cubano, a nivel hemisférico, que Raúl Castro pretende ir retornando al país, al concierto de las naciones americanas.

Raúl piensa restablecer nuevamente el parlamento bicameral, que sesionará en el Capitolio Nacional y para eso está remozando el edificio situado en el paseo que lleva el nombre del Apóstol, José Martí y Pérez y que está situado en el llamado kilómetro cero de la República, en la Ciudad de la Habana. El inmueble albergará de nuevo a la Cámara de Representantes y al Senado de la República.

Es de suponer que el Senado tendría, a partir de entonces, treinta Senadores y no doce como antes de la llamada revolución o sea dos por cada provincia. Esto, si tomamos en cuenta la actual división territorial del país. El número es muy conveniente, porque permite introducir a los principales pesos pesados, que serán los aseguradores del sistema.

Esta sería la llamada Cámara Alta y seguramente a Raúl Castro se le investirá como Senador Vitalicio al terminar su mandato “presidencial”. Lo que le garantizaría, inmunidad permanente, ante los Tribunales de Justicia. Algo muy parecido a lo que consumó Augusto Pinochet Ugarte, luego de concluido su mandato dictatorial en Chile.

Se restablecerá  el 20 de mayo de 1902, como la fecha de fundación de la República de Cuba y se conmemorará ese día, como Fiesta Nacional, acorde a la tradición. Se retornará paulatinamente a las costumbres ancestrales y a las antiguas tradiciones y celebraciones de los cubanos. Raúl reconoce que la memoria social está íntimamente arraigada en la memoria de los cubanos y que de todas formas, retornaremos por ellas.

El plan igualmente pretende, regresar a las elecciones presidenciales directas y hacer cambios  en los derechos de  propiedad, que le permitan a las empresas norteamericanas, recuperar el patrimonio confiscado a inicio de la revolución o de realizar negociaciones, para que no se afecte a los actuales propietarios. Claro, sabemos que aquí todo pertenece al Estado y citar al estado, es una forma de nombrar a los tiranos.

En última instancia, se darían esos  pasos, para conseguir que los Estados Unidos de América, reconozcan al gobierno cubano y se le suspenda el Embargo Económico y Comercial, permitiendo el libre flujo de los norteamericanos hacia Cuba. El embargo fue establecido desde los años sesentas y  es la causa primera por la que los gobernantes cubanos, no han podido sacar a Cuba del abismo. Además de otros numerosos disparates,  cometidos por ellos mismos.

Raúl Castro ha llegado a la conclusión, de que el único camino viable, para el resurgimiento de Cuba, es retornar al camino correcto y “des traicionar” el espíritu y la letra, de aquella revolución por la que sacrificaron sus vidas, tantos y tantos hombres y mujeres valiosos, para recuperar la democracia que había truncado la dictadura de Fulgencio Batista.

No he podido enterarme de si tratarán de restituir la Constitución del Cuarenta, ya más que envejecida y por mucho obsoleta o elaborar una nueva constitución, al estilo occidental y a su medida, cosa bastante fácil, pero según expresó Raúl, al menos los tribunales de justicia, se independizarán del poder ejecutivo, aunque concurrirán los mismos Jueces utilizados hasta este momento.

Los miembros del poder legislativo, serán los mismos miembros de la “Asamblea Nacional” agrupados a su conveniencia en las dos cámaras y sesionarán de manera permanente, con sus vacaciones, estivales e invernales y ya no por cuatro días en el año, como lo hacen hasta el día de hoy.

La cúpula o sea los más confiables, integraran el Senado, encargado de bloquear cualquier ley que amenace la integridad y la supervivencia de los llamados históricos. La cámara baja, que pueden rebautizarla como la Cámara de Representantes, para parecerse un poco más a los Estados Unidos, estará integrada por el resto de la asamblea y podrá albergar a algunos opositores, los más prominentes y conocidos a nivel nacional y en franca minoría.              

Tal vez se permita la formación de algún partido político independiente, al estilo de los antiguos países de la Europa socialista, sin posibilidad de controlar mucho o controlando muy poco y permitan que los opositores gobernemos, tal vez, alguna que otra alcaldía, como los opositores  venezolanos, más que amarrados, maniatados y amordazados.

Ahora Raúl Castro, podrá ser conocido, como el Deng Xiao Pin, de los tiempos modernos y se le  recordará, como el reformista de la historia  cubana contemporánea. Esto para tratar de que, aunque la historia no absolvió a su hermano Fidel, al menos que lo pueda absolver a él.

En definitiva lo que quiere Raúl es ganar un poco más de tiempo, porque  ya él  se encuentra, en el ocaso de la vida y tiene muy poco que perder.  Al menos puede tratar de evitar un baño de sangre entre los cubanos. En una nación tan polarizada y donde conviven tantos rencores. Si así resulta,  habría  que agradecérselo.

Esto verdaderamente no es una fábula, aunque a todas luces puede parecer una especulación. Ciertamente lo he visto con los ojos proféticos que Dios me regalo. Bueno, decía Jesús, que nadie es profeta en su propia tierra. Aunque alguien piense que es una locura imaginar este escenario, ya lo vislumbro y existen algunos elementos probatorios para llegar a esta conclusión, aunque no los citaré. Todo será cuestión de tiempo.

Eso no quiere decir que debamos esperar estos cambios, sentados y pacientemente. Ahora es que se precisa multiplicar la lucha y la protesta popular. Debemos exigir justicia, libertad para todos los Presos Políticos y respeto para los derechos humanos, así como el desmantelamiento de los cuerpos  represivos de la policía política.

Nada de esto podrá hacerlo Raúl, sin la anuencia de Fidel.  Y Fidel sigue siendo fundamentalista, intransigente y vengativo, pero calcula Raúl, que su hermano morirá en poco tiempo, esto es, no más de dos años. Ese será el momento para articular esas ideas, sin buscarse problemas con el sátrapa desvencijado y quedar bien con sus detractores y con la historia.

Raúl ya ha salido de verdaderos opositores, con conocimientos y con prestigio internacional, que le podrían haber echado a perder sus planes de reformador y además, hasta la familia del asesinado, Oswaldo Paya Sardiñas, se asiló en los Estados Unidos.

Así que ahora, podrán confeccionar una oposición, más cómoda y a su medida y con la experiencia adquirida en las votaciones electrónicas de Venezuela y con el fraude electoral institucionalizado, la victoria en las votaciones, está garantizada.

Así que retornaremos paulatinamente a la antigua República de Cuba. El plazo puede ser un poco largo, pero iniciaremos el camino de regreso. En ese sentido pienso que Raúl está consciente, de que la revolución ya fracasó.  


Héctor Julio Cedeño Negrín
Periodista Independiente de Cuba.
Ciudad de la Habana, jueves 13 de junio de 2013.

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